Carta abierta: blog sí o blog no

¡¡Hola a todos!!

Sé que hace tantísimo que no escribo en el blog que es muy posible que ni os acordéis de mi. Y no os culparía, porque soy consciente de que no me puedo separar de mi misma, porque si no, también me habría olvidado. Lo que me ha llevado a escribiros una carta abierta (como estoy haciendo ahora mismo) es porque no sé si continuar con el blog o dejarlo apartado.

Si hablase con mis compañeras bloggers sé que me dirían que no lo dejase, que llevo tanto tiempo invertido en él que no merece la pena dejarlo. Pero por otro lado, ¿de verdad que voy a invertir tanto tiempo en seguir escribiendo en algo que ya no sé si me sigue reportando? Llevo escribiendo en blogs 14 años, algunos de los cuales me he sentido sin vida, pero han sido unos años muy bonitos, en los que he conocido gente estupenda con la que he podido compartir muchas cosas. Algunas de esas personas han estado en mis peores momentos. ¿Es posible que me sienta que les estoy fallando si lo dejo?, ¿o que os estoy fallando a aquellos que de vez en cuando os pasáis por aquí?, es probable que sí. Seguir leyendo

Retos cumplidos: rematando la faena

Comienza un Reto

¿Os acordáis de que hace unas semanas publiqué una entrada sobre algunos de los retos que quería afrontar, centrándome sobre todo en los viajes? Pues hoy vengo a hablaros sobre otro tipo de de retos.

Durante los últimos años he empezado a hacer diferentes cosas y nunca he terminado ninguna: que comenzaba un curso (lo dejaba a la mitad), que quería adelgazar (pasaba cualquier cosa y al final acababa engordando), que quería comenzar a hacer deporte (siempre ponía diferentes excusas para no hacerlo)… Pero este año me planté, porque decidí que ya era hora de terminar las cosas que me proponía.

Cierto es que todo esto viene dado también por un cambio de vida, y necesitaba un pequeño empujoncito para cambiar algo más que mi vivienda. Los últimos años no habían sido tan buenos como quería y, por una cosa o por otra, al final siempre acababa abandonando aquello que más me preocupaba. Por un lado, quería volver a centrarme en mis estudios (este es mi próximo reto). El mundo del doblaje siempre me ha apasionado y, por falta de tiempo y dinero, lo había dejado aparcado. Ahora sé que volveré, con más fuerzas si cabe, a rematar la faena. Otra de las cosas que me preocupaban es el estar bien física y mentalmente. Siempre han dicho que si tienes una buena alimentación y haces algo de deporte, tu cuerpo te lo agradece y estás de mejor ánimo y empiezas a notar una energía extra que no solías tener en momentos más tranquilos.

Así que, decidí ponerme a hacer algo de deporte y a comer mejor. Sinceramente, llevaba tres años intentando bajar mi peso y volver a conseguir la talla que siempre he tenido. Yo me he notado el cambio pero, sobretodo, lo he notado gracias a los comentarios de amigas que llevaban tiempo sin verme.  Cierto es que me encuentro en un momento más relajado y que todos los problemas que tenía hace un año atrás se han ido, pero estoy segura de que el deporte y el cuidarme ha tenido algo que ver.

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Lo mío no es correr, pero no está mal la caminata #sport #walking #deporte

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Todo comenzó hace unos años, cuando pasaba las vacaciones en casa de mis ex-suegros para disfrutar de unos días de playa. ¿Cómo es posible engordar más de 5 kilos en tan sólo unos diítas? Creo que esa es una pregunta que nos hacemos todas cuando nos vamos de vacaciones y nos subimos en la báscula para comprobar que nuestro peso finalmente ha aumentado. Pero yo sí lo sé. Claro está que en el verano salimos más y comemos más guarrerías (batidos, helados, tapas), aunque yo realmente no le echaba la culpa a eso, sino a mi ex-suegra, o a mi imposibilidad de decirle que no. Ella siempre ha estado acostumbrada a vivir con hombres, así que la comida que ella hacía siempre era para un regimiento. Me preguntaréis que por qué no podía decir que no quería más: si, a veces lo hacía, pero estaba todo tan bueno que siempre quería terminar el plato, y siempre caía algo más de lo que podía comer. Así que ahí me teníais, volvía a Madrid con el remordimiento de conciencia.

Y así estuve, intentando bajar de peso (siempre a dieta) hasta hace unos meses, que comencé con mi nueva vida y mi iniciación al deporte. Iniciación sí, porque aquí donde me veis, no era capaz de correr ni dos minutos seguidos. Os confesaré que no sé montar en bicicleta y siempre ponía excusas a la hora de correr porque tengo alergia asmática. Esa excusa me valió siempre para no correr en el instituto, pero ese es un chip que he tenido que cambiar en los últimos meses. No soy capaz de correr mucho, pero tiempo al tiempo, seguro que dentro de poco puedo correr maratones.

¿Por qué creí que era el momento para hacer ese cambio?, como ya os dije, estaba en un momento de mi vida en el que notaba que necesitaba un pequeño empujón para mejorarla. Acababa de quedarme soltera (sí, estoy libre como los pajaritos), me encuentro en la treintena y con un par de kilos de más: me veía la viva imagen de Bridget Jones, sólo me faltaba el helado en la mano y cantar ‘All By Myself‘.

Me siento como Bridget Jones
 

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Esos lugares a los que ir…

El post de hoy no quiero centrarlo ni en moda ni en belleza, sino el algo diferente a lo que he hecho hasta ahora. Durante estos últimos dos meses me he hartado de ver cómo todo el mundo, uno tras otro, ponía fotografías de sus maravillosas vacaciones, si no era en la playa, era visitando una ciudad exótica, o era pasándolo de maravilla en una loca salida de fin de semana. Cierto es que siento envidia todos vosotros y, también es cierto que la envidia no es sana, sino todo lo contrario: mataría a cada uno de los que ha puesto una instantánea así, pero como no es un sentimiento muy bueno, voy a transformar mis desahogos en este post tan bonito.

No penséis mal, no os quiero tan mal como para que aguantéis todo el verano, como he hecho yo, soportando 41 grados de temperatura en plena ciudad. Ni mucho menos es mi intención que lo paséis mal, y me alegro de hayáis podido disfrutar esos días que yo no he podido, pero que tengo por seguro que disfrutaré no dentro de mucho. Ahora que mis ataduras comienzan a desaparecer y que me he planteado disfrutar al máximo todo el tiempo que pueda, he decidido que no seguiré aplazando aquello que quiero hacer por más tiempo, ni anticipando otras cosas a las que realmente no me importan, siempre y cuando el trabajo me lo permita (tiempo y dinero muchas veces van de la mano).

Septiembre es un buen momento, como lo es otro cualquiera, para comenzar con los nuevos propósitos. Verdaderamente este tipo de cosas solemos proponerlas y apuntarlas en un papel cuando comenzamos un año nuevo, pero en realidad podemos hacerlo cuando queramos porque es nuestra mente la que nos dicta cuándo estamos preparados para afrontar nuevos retos. Ya os conté por twitter que el primero de los retos que me propuse lo conseguí superar hace un tiempo. La verdad es que ese reto era una tontería pero, al fin y al cabo, uno se siente bien cuando llega a alcanzar lo que se propone y da mecha para seguir alcanzando algunos más complicados. Por mi parte, y ahora que parece que vuelvo a encontrar el camino y que todo vuelve a ponerse en la misma dirección, es el momento de (¿por qué no decirlo?), disfrutar.

Hace algo más de una semana me preguntaron que si no tenía un blog personal. La verdad es que, después de pensarlo, descubrí que era este el blog en el que, sin darme cuenta, contaba mis gustos, desahogaba mis penas y, hablaba sobre aquello que me gustaba y lo que no. Tengo otros blogs, como ya sabéis bien, pero quizá este cuente algo más de lo que siempre pensé que contaría en un principio.

Sea lo que sea lo que eso signifique, lo iré desarrollando poco a poco en el blog ya que, aunque no lo tenía previsto, se acaba de convertir en uno de mis nuevos retos, ¿qué os parece? Pero en realidad no era esto lo que quería contar en mi post, sino que quería hablaros de esos destinos que me gustaría descubrir en los últimos tiempos.

LONDRES

Londres

Parece mentira que estando a un tiro de piedra nunca haya estado en Londres. Hace muchos años habría ido decidida a Nueva York, pero con el paso de los años la ciudad británica ha ido ganándome poco a poco. Y si os soy sincera, no sé lo que me pienso encontrar cuando llegue allí, pero estoy segura de lo que vaya a ver me va a gustar.

Es merecedor de ver el contraste de las afueras de la ciudad y su amplio campo verde, con el dinamismo de una de las ciudades mundiales más importantes, por no olvidar sus monumentos más importantes. Y, como soy tan cinéfila, no puedo dejar de visitar algunas localizaciones cinematográficas o televisivas, sin olvidar hacer la ruta de Jack el Destripador (soy lo peor, lo sé). Además, últimamente todo lo que me llama la atención es británico: las series, las películas, la música, y por qué no decirlo, también los hombres… ¿tendrá algún sentido todo esto?

PETRA

Petra

Petra (Jordania) es una de las ciudades que siempre he querido visitar desde niña. Ya sé que todos estaréis pensando es que es el Síndrome Indiana Jones y, sinceramente, os tengo que decir que habéis dado en el clavo. En mi época todos los niños querían ser futbolistas o arqueólogos: claro está que yo me decantaba por lo segundo y no he acabando siendo ninguno, pero el poso ahí ha quedado un poquito. El caso es que esa gran fachada me marcó tanto que siempre quise ir a conocerla, a pesar de saber que muy probablemente vaya a decepcionarme.

GUIZA

Guiza

…y claro está, teniendo esos antecedentes no puedo olvidar Guiza y sus pirámides y el resto de construcciones faraónicas. Van en conjunto.

DUBROVNIK

Dubrovnik

Las ganas de visitar Dubrovnik (Croacia) me llegaron tras ver el típico reportaje en la televisión. Aunque este tipo de turismo es totalmente diferente al resto de los que quiero hacer, me llamó la atención el color de las aguas, la construcción de las calles, la vida tan cerca del mar. Nunca está de más ver algo de agua en las vacaciones, ¿verdad?

Estas son algunas de las ciudades que me gustaría visitar. He olvidado alguna que otra pero, si todavía no he ido a Portugal, ¿voy a plantearme irme al otro lado del charco?, una cosa es volar y otra hacerlo más lejos, aunque para eso están los retos, ¿no?

 

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