Eliminación de agujeros en la piel: ¡piercings fuera!

¿Os habéis planteado alguna vez si esos piercings que nos hicimos hace años podrían cerrarse alguna vez? Hoy escucho en mi cabeza a mis padres diciéndome que no se me ocurriese hacerme un piercing porque ese agujero iba a quedarse ahí para siempre (al igual que pasaba con los tatuajes), pero en esa época nadie escuchaba a sus ‘viejos’ y al final acababábamos haciendo lo que nos apetecía igualmente.

Hoy me encuentro con los dos agujeros típicos de las orejas y otros dos que no sé qué tal quedarán cuando envejezca. Si habéis visto alguna foto mía del pasado, habréis visto que anteriormente llevaba un piercing en la parte inferior del labio. Me gustaba llevar un aro, así que me lo hice bastante alto y normalmente no se me nota porque el labio lo suele tapar pero, ¿qué pasará con ese piercing del ombligo cuando ya no tenga el pendiente puesto? Imagino que se quedarán dos agujeros increíblemente grandes, y más en mi caso porque me hice el piercing en la parte de abajo (no en la parte superior del ombligo como es normal). ¿Esto puede tener solución en el futuro?, uno de los motivos por los que sigo llevando este piercing es porque sin él la zona tiene peor aspecto sin él.

Gracias a la práctica del Dr. Chamosa a la que ha llamado Piercing Reverse, podremos volver a recuperar el estado natural de los lóbulos de las orejas, pero también podría aplicar la misma técnica para realizar la recuperación de zonas como nariz, labio, ceja, pezones y genitales externos.

Seguro que habéis visto a esas señoras mayores con los agujeros de los lóbulos de las orejas más grandes, eso es por el uso excesivo de pendientes con peso a través de los años, además que es una zona que no deja de crecer con la edad. Seguro que también habréis visto a esos chicos y chicas que utilizan dilatadores para aumentar a propósito el tamaño de los agujeros de los lóbulos de las orejas por estética. Y seguro que también os habéis cruzado con esas personas que tienen múltiples piercings en las orejas… Para todos ellos está indicada esa técnica, si es que desean realizarse un tratamiento tan específico.

¿En qué consiste el tratamiento?

Es una cirugía mínimamente invasiva cuyo cometido es restablecer la continuidad de la piel, volviendo a reconectar los vasos sanguíneos para conseguir la cicatrización de la zona. Si el caso es más extremo, se necesitaría una reconstrucción del lóbulo, realizando la cirugía lo más armónica posible.

Para comenzar se realiza un diseño personalizado de cada oreja, retirando más tarde la piel del interior de la perforación o dilatación. Una vez hecho esto, se sella con una pequeña sutura, o varias, dependiendo del tamaño a reconstruir.

La duración es de tan sólo 30 minutos y no se necesita ingreso hospitalario, ya que se realiza con anestesia local. En tan sólo 3 meses desaparecen las pequeñas cicatrices, que se disimularán con la piel. Como nota orientativa os diré que tiene un precio mínimo de 200€, dependiendo de la zona a tratar y el estado del problema.

Contadnos, ¿os haríais un tratamiento como este?

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